lunes, 8 de julio de 2013

HOMENAJE A FRANCISCO MOSQUERA


HOMENAJE A FRANCISCO MOSQUERA

El 1° de agosto de 1994, sobre las 17.50 p.m., dejó de existir el más grande pensador del proletariado colombiano. Su deceso dejó un profundo vacío en la liza por construir una corriente opuesta a los desvaríos oportunistas del Partido Comunista Colombiano y a los “iluminados “alfiles de la extrema-izquierda.
Pacho, como lo llamábamos los moiristas, planteó en l965 la necesidad de construir en Colombia un auténtico partido del proletariado, guiado por el marxismo–leninismo. En septiembre de 1969 fundó el MOIR como una tendencia del sindicalismo independiente; en 1970 convocó y realizó en Cachipay el pleno del Comité Central del MOEC, que dio origen al partido en su nueva etapa, donde se aprobaron los estatutos y el programa estratégico que define la revolución colombiana como una transformación en lo económico de carácter democrático burgués. Por vez primera en Colombia, basándose en el estudio de la historia nacional, un partido afirmaba con claridad y valor, el papel de la burguesía nacional en la lucha por convertir la nación en un país desarrollado y la importancia de un frente único dirigido por el proletariado colombiano.
Pacho Mosquera alineó nuestro partido a nivel internacional en el campo de la denuncia y el combate contra la URSS y la Cuba castrista. En 1968 orientó a los pocos militantes de la incipiente organización en el  rechazo a la invasión de las fuerzas armadas del Pacto de Varsovia a Checoeslovaquia. En 1975 el Moir se opuso a la invasión efectuada por mercenarios cubanos a Angola y fuimos el único partido que se opuso en Colombia a la invasión de las tropas soviéticas a Afganistán, realizada al amanecer del 27 de diciembre de 1979. En 1980 se opuso a ingresar al frente de izquierda  denominado FIRMES, dirigido por el oportunista Enrique Santos Calderón y el Partido Comunista.
El MOIR, bajo su conducción y orientación, nunca transigió con el terrorismo y el aventurerismo de los anarquistas criollos. Esta indomeñable posición le costó al  partido el asesinato de nuestros dirigentes  Eduardo Rolón, Aidée Osorio,  Raúl Ramírez  y varios dirigentes campesinos fusilados por las balas asesinas de las Farc, quienes cometieron el vil acto aupados por el silencio cómplice del Partido Comunista Colombiano, ideólogo de la “combinación de las distintas formas de lucha“, táctica oportunista aprobada en el 9º Congreso de dicha organización política, en 1961. 
Francisco Mosquera aclaró y sistematizó los daños que habría de causar a la producción  nacional y al desarrollo del país la “apertura económica”  impuesta por César Gaviria y alertó sobre los Tratados de Libre Comercio que se firmarían con las potencias económicas. Pacho fue finalmente el más grande dirigente del proletariado en América Latina durante el siglo XX. Sus enseñanzas hoy atraviesan las dificultades producidas por la traición de los Valencia y compañía, pero su ejemplo y legado constituyen un tesoro invaluable en la lucha por hacer de Colombia una nación próspera y democrática.                
El Movimiento Nueva Democracia Moirista levanta enhiesta la bandera de sus principios y legado y continuará batallando por seguir su ejemplo y  no cejará en el esfuerzo de unirse con todas las fuerzas políticas que tengan como propósito hacer de Colombia una nación digna y soberana.


      ¿PRODUCCIÓN  AGRARIA CAPITALISTA O LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA?  

Los moiristas del Movimiento Nueva Democracia, y el viejo MOIR, dirigido y orientado por Francisco Mosquera, venimos esperando desde hace más de cuatro décadas que los terroristas de las Farc y demás grupos armados decidan renunciar, sin exuberantes exigencias, a los métodos que no sólo  han conducido a confundir a los trabajadores en sus luchas por mejores reivindicaciones, sino que abandonen el saboteo al desarrollo productivo de la nación. Sesenta años de “guerra revolucionaria” han llevado al desprestigio a las organizaciones del pueblo que anhelamos jugar un papel en el combate por construir una auténtica democracia, defender la producción y por que se  suspendan definitivamente las ventajas para quienes portando armas, pretenden imponer sus obcecadas apetencias, así éstas, en vez de jugar un papel promisorio para el país y bautizadas con remoquetes ultra revolucionarios, se constituyan en un regreso al pasado y por tanto al atraso en las relaciones económicas de producción.
Acuerdo sobre el primer punto: tema agrario.
El gobierno de Juan Manuel Santos  y las Farc  anunciaron el 26 de Mayo pasado que habían llegado a un acuerdo sobre el primer punto: "Hacia un nuevo campo colombiano. Reforma Rural Integral". El texto sobre tan delicado asunto no ha sido dado a conocer y no existe. Aunque consideramos que con los grupos terroristas no debe discutirse la agenda nacional y el derrotero del país, nos vamos a ocupar en este análisis fundamentalmente de este punto por las expectativas que ha creado para los trabajadores del campo.
 Además de los enunciados sobre " desarrollo social, salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza"...."estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa"...  y el sinnúmero de palabrería sobre el desarrollo del sector agrario, al escudriñar el " llamado acuerdo" se infiere del trasfondo  que los farianos representantes de una tendencia atrasada en el país, orientada por el Partido Comunista de Colombia, lo que pretenden es  retrotraer las relaciones  económicas  en el campo a aquellas que estaban vigentes a principios del siglo XX.  La esencia del asunto en consecuencia son las Zonas de Reserva Campesina, creadas a partir de la Ley 160 de 1994. En la actualidad existen en el territorio nacional seis (6)  Zonas de Reserva Campesina, todas  en territorios de influencia de las Farc. Entre lo no acordado está lo relacionado con la creación de nuevas Zonas, ya que según el Sr. Catatumbo en entrevista  dada a la revista Semana, el gobierno  ofrece 3 millones de hectáreas  y las Farc exigen 9 millones  para la creación de nuevas UAF.  He ahí el quid del asunto. Las  Farc, expertas en amenazas y chantaje  tendrían  el dominio de las  zonas  que convertirían en republiquetas independientes, mucho más ahora que han manifestado que en las negociaciones no está previsto que ellos deban hacer entrega de las armas.  Y no olvidemos que son los mayores poseedores de siembra de coca y el más grande cartel  en estas latitudes.
Pero ¿por qué sostenemos que es atrasada y retardataria la negociación en cuanto al primer punto se refiere? ¿Por simple negativa a  la negociación de la agenda nacional o por nuestra contradicción con el terrorismo? ¿Por antisantistas o por enemigos de la Paz? ¿Por fascistas, como acusan los mamertos y la extrema izquierda  a Uribe y a José Obdulio  Gaviria, o por agentes de la CIA como se nos acusó a nosotros en el  pasado? Esa no es la escuela de la ciencia que nos enseñó Mosquera;  los hechos son tozudos y al final sólo  cruzarán el Rubicón quienes persistan en la verdad. Aquí de lo que se trata es que la contradicción principal en el campo  cambió desde hace más de tres  décadas con la "apertura económica" establecida como guía para el "desarrollo" nacional" por el gobierno de César Gaviria y con la política neoliberal que puso en venta las empresas del estado, eliminó los aranceles, creó facilidades inaceptables para los capitales  extranjeros  y  finalmente, llegó a la firma de Tratados de Libre Comercio con las potencias de Europa y Estados Unidos, sin tener en cuenta que los países altamente industrializados tienen  reservas de superproducción,  mientras que naciones como la nuestra carecen no sólo de excedentes, sino que está constreñida, ya que la tecnología y los insumos para la producción debemos  importarlos  a precios elevadísimos.   Lo que hace más gravosa la situación para Colombia es la eliminación de los auxilios para la producción agropecuaria, mientras los países avanzados otorgan grandes beneficios y auxilios a los productores de sus respectivas naciones, lo que les da  ventajas inalcanzables en la competencia.
Defendamos la producción capitalista.
Hacer caso omiso de las protestas de los ganaderos, avicultores, productores de leche, cafeteros, cacaoteros, arroceros, algodoneros, cebolleros,  paperos y demás sectores de los gremios productores del campo, es de por sí una infamia.  Quienes se han atrevido a invertir en las actividades agrícolas desde hace más de un siglo, merecen conjuntamente con los voceros de las organizaciones campesinas ocupar el lugar de únicos interlocutores ante el gobierno para trazar un plan conjunto, financiado por éste, que atienda con rapidez el desarrollo de la infraestructura nacional y la creación de aranceles para las importaciones y subsidiar la producción nacional. Colombia no sólo debe preocuparse por desarrollar la industria nacional, como principal e inmodificable vía histórica para el desarrollo, sino que debe procurarse su soberanía alimentaria. Una nación que depende de la importación de alimentos para su subsistencia está condenada  a la esclavitud.
Afirmar que las Farc son un grupo narco-terrorista es una verdad de Perogrullo. Pero el asunto es mucho más grave pues quienes alardean con su vocinglería sobre  la "revolución"  y el desarrollo, han utilizado métodos que corresponden a épocas antiquísimas de la humanidad. Cuando apareció el capitalismo en Inglaterra, los  obreros para contrarrestar el desempleo se iniciaron destruyendo las máquinas, hasta que la experiencia y el conocimiento científico les enseñó que el desarrollo de las fuerzas productivas permitía, no sólo el nacimiento del proletariado moderno sino su aparición como clase productora y revolucionaria. El terrorismo y el anarquismo pertenecen, aunque resurja de tanto en tanto, a esa especie de métodos superados por la civilización y la contienda de las ideas. Las farc defienden la soberanía nacional, pero de los Estados Unidos, porque ellos cuando fueron  punta de lanza en Colombia financiados  por el avance soviético,  pretendían someter el país a 500 años de oscuridad sirviendo al amo  "socialista".  Las Farc y su jefe político, el partido Comunista, defienden el socialismo cubano que tiene como columna vertebral la dictadura de los Castro, y que durante 54 años de revolución no ha cimentado su porvenir desarrollando la producción sino recibiendo los auxilios "patrióticos” de su amo ruso  y ahora, de los petrodólares de la desorientada Venezuela. Aquí no se trata de anti cubanismo barato y oscurantista. Para defender el progreso de Colombia hay que derrotar las ideas de los "mamertos",  la extrema-izquierda y los charlatanes parlamentarios que representan el nuevo "moirismo” y que haciéndose pasar por estudiosos afinan sus teorías para airear  la vieja cantaleta de Gilberto Vieira.  He ahí el eslabón principal de la cadena.
Las negociaciones de La Habana continúan en el escenario del principal centro del terrorismo latinoamericano. Allí se entrenaron "combatientes” de las farc, eln, epl, M-19 y todos los ejemplares del circo estridente de la "izquierda” colombiana. Ahora Maduro arremete contra Santos porque recibió a Capriles para  apaciguar el escándalo producido por el fraude electoral; conspira contra Colombia pretextando que desde Bogotá se teje el plan para asesinarlo a él y a su adversario Diosdado Cabello y chantajea a Juan Manuel retirando a Roy Chaderton de la mesa de negociaciones de Cuba. Las Farc respaldan a Venezuela y la orquesta del Socialismo del siglo XXI ensordece el escenario de América Latina que guarda silencio por los dólares de los venezolanos, que no alcanzan para abastecer las tiendas de papel higiénico, pero sí para que Bolivia compre aviones y la Sra. Kirchner amaine la ira del pueblo contra una economía que se deshace con el 25% de inflación.  Toda esta sumisión, por un puñado de dólares.
Finalmente, las Farc piden Constituyente para continuar las deliberaciones y ponen al desnudo su vieja treta de dilatar para fortalecerse. En Cuba no habrá firma de la paz y como cuándo nos opusimos a la farsa de la paz belisariana y pastranista, la paz será la continuación del terrorismo.  La izquierda se lamentará, desde el PDA hasta los progresistas y los liberales "demócratas"  le caerán al presidente y éste se descargará en Uribe.   Las aguas marinas y el descanso en Varadero los dotará de mejores condiciones para continuar secuestrando, asesinando, dinamitando  oleoductos y vendiendo coca. A nosotros se nos seguirá motejando  de agentes de la CIA pero no de "idiotas ´útiles".
En el entreacto nosotros continuaremos respaldando la batalla liderada por el expresidente  Álvaro Uribe y el Centro Democrático contra el terrorismo y contra las negociaciones de la agenda nacional con las Farc; nos seguiremos oponiendo a la impunidad en cuanto a la participación política de los farianos, defenderemos las víctimas del terrorismo de los farianos, elenos y paramilitares. Uribe, al contrario de la cantaleta izquierdista  sobre la soberanía nacional, ha puesto en el caso del fallo de la Corte Internacional de La Haya el dedo en la llaga al reclamar que los colombianos optemos por desacatarlo, orientación patriótica para la defensa de la integridad territorial  y que ahora con el canal Nicaragüense cobra más vigencia en defensa  de la seguridad continental ante la arremetida del castrismo.
"El valor es hálito vital de toda empresa desbrozadora del progreso del hombre". (Francisco Mosquera).
  ¡MOIRISTAS Y COLOMBIANOS...............PONGÁMOSLO A PRUEBA!     
                         
                                  MOVIMIENTO NUEVA DEMOCRACIA MOIRISTA
                                                   Comité Ejecutivo Central                                               
                                                      Carlos Valverde Rojas
                                                         Secretario General
Bogotá Junio 27 de 2013

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